Casi la mitad trabaja en negro
Los últimos datos del INDEC muestran un mercado laboral que se sostiene en apariencia, pero cruje por adentro: más informalidad, más changas y un empleo estable que retrocede. Esto es lo que está pasando, sin vueltas.
01El empleo digno es minoría apretada
De cada 100 personas que tienen una ocupación, solo 55 cuentan con un trabajo registrado: con aportes jubilatorios, obra social y los derechos que eso implica. El 44,2% restante está en la informalidad, es decir, sin descuento jubilatorio ni cobertura plena. Y la balanza viene empeorando: la informalidad subió 2,2 puntos en un año, uno de los datos más fuertes del informe. Detrás de ese promedio hay un detalle todavía más crudo: entre los asalariados en negro, el 84,5% no hace siquiera aportes propios, con lo cual ni el trabajador ni nadie está cotizando para su futura jubilación.
02El cuentapropismo que no alcanza
Uno de cada cuatro ocupados (24,2%) trabaja por cuenta propia. Suena a independencia, pero la mayoría de esos trabajadores está fuera del sistema: changas, monotributos al límite o rebusques que permiten apenas llegar a fin de mes. No garantizan una jubilación digna ni cobertura de salud completa. Es el rostro de quien resuelve el día de hoy sin red para el mañana. Mientras tanto, el empleo de calidad pierde terreno: la proporción de ocupados con jornada plena cayó del 56,5% al 53,3% en un solo trimestre, y creció la franja de quienes no llegan a las 35 horas semanales.
03Los que buscan y no encuentran
La desocupación abierta es del 7,8%: alrededor de 1,14 millones de personas sin trabajo que lo buscan activamente. Pero el número que duele de verdad es otro: la subocupación trepó al 11,1% —subió en el año—, gente que tiene una changa pero necesita trabajar más horas porque lo que gana no alcanza. Y un tercio de los desocupados (31,8%) lleva más de un año buscando. La carga, además, no se reparte parejo: la desocupación de las mujeres jóvenes llega al 15,5%, muy por encima del promedio, y casi la mitad de los desocupados (47,2%) son hijos dentro del hogar, jóvenes que todavía no logran independizarse porque no consiguen su primer empleo estable.
04Qué dice todo esto, en una frase
El mercado laboral argentino no se está derrumbando de golpe: se está precarizando de a poco. La cantidad de gente con trabajo se mantiene, pero cada vez más de ese trabajo es frágil: en negro, por cuenta propia, con pocas horas o sin futuro previsional. Tener una ocupación dejó de ser sinónimo de estar protegido, y son los más jóvenes y las mujeres quienes pagan primero la cuenta.
FUENTE: INDEC, Encuesta Permanente de Hogares (EPH). “Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos”, Vol. 10 n° 6 — Informe técnico Vol. 10 n° 151. Total 31 aglomerados urbanos, primer trimestre de 2026 (publicado el 22 de junio de 2026). Dato provisorio. · Nota metodológica: el INDEC mide por separado la formalidad (aportes) y la intensidad horaria; en este informe se usa la formalidad registrada (55,7%) como referencia del empleo pleno.